;

MICRODERMOABRASIÓN

El peeling físico que no pierde vigencia

Boquilla del sistema a base de microcristales

Boquilla del sistema a base de microcristales

La microdermoabrasión representa uno de los sistemas físicos de peeling más empleados en la actualidad, existiendo dos sistemas principales: uno emplea boquillas con material abrasivo inserto en su extremo y se lo denomina sistema de “puntas de diamante”; mientras que el otro -el sistema tradicional, poco utilizado ya- funciona a partir de la acción de microcristales de óxido de aluminio, los cuales impactan en la piel produciendo la abrasión cutánea.

Mecanismo de acción

En el caso del sistema convencional, el peeling generado por la microdermoabrasión se debe al impacto reiterado y continuo de microcristales específicos sobre la superficie cutánea, siendo el material más empleado para su realización el óxido de aluminio. El vacum (presión negativa) necesario para lograr la coaptación piel-boquilla es generado por el cuerpo central del equipo y transmitido por un sistema de mangueras hasta el accesorio aplicador o boquilla. Su finalidad es doble: provocar la expulsión de los cristales, fenómeno que dará origen a la erosión cutánea (peeling), y al mismo tiempo succionar aquellos ya utilizados para su posterior eliminación. Estos procesos de expulsión y recolección de los microcristales se llevan a cabo a través del sistema de mangueras que poseen los equipos para tal fin.

En la modalidad que emplea puntas de diamante, de gran aceptación en la actualidad, el peeling es realizado por el material abrasivo inserto en piezas intercambiables que se acoplan -generalmente a rosca- en el extremo de la boquilla de trabajo. Este material abrasivo presenta variaciones en su granulometría, siendo las medidas más utilizadas las de 50, 75 y 100 micras.

Independientemente del sistema empleado, en la microdermoabrasión es posible establecer dos tiempos bien diferenciados que interactúan de forma permanente:

1. Dermomovilización

Está representada por una movilización de los tejidos superficiales producida tanto por la acción de la presión negativa o succión propia de la terapia como por el deslizamiento de la boquilla de tratamiento, y se exterioriza a través de la formación de un pliegue en la porción de tejido ubicada bajo la boquilla. Este fenómeno de dermomovilización posee una acción de descompresión extremadamente beneficiosa que favorece la normalización o el incremento de la microcirculación dérmica, con un marcado aumento en los niveles de elementos nutritivos y oxígeno disponibles que se ve reflejado a través de una cuantificación de la tasa metabólica local.

2. Dermoabrasión

Consiste en la erosión del tejido tratado (epidermis o epidermis+dermis, según la profundidad del peeling) por medio del impacto de los microcristales a velocidad y caudal de flujo variables (sistema óxido de aluminio) o del simple arrastre de la boquilla (sistema puntas de diamante). De hecho, estas variaciones se hallan en relación directa con el valor de presión negativa o vacum deseado, el cual es establecido por el terapeuta de acuerdo al objetivo del tratamiento.

Ventajas y desventajas

En relación con el sistema convencional, la microdermoabrasión por puntas de diamante, más moderna, presenta ventajas y desventajas. A su favor es posible mencionar que no es necesaria la reposición permanente del material abrasivo, ya que la duración de las puntas de diamante se estima entre 5 y 10 años (los microcristales de óxido de aluminio, en cambio, deben reponerse de forma continua). Asimismo, mediante este sistema se evitan incómodas e inoportunas obstrucciones en las mangueras, las cuales suelen ser frecuentes en los equipos que actúan por medio de microcristales, principalmente ante la presencia de índices elevados de humedad ambiente.

Por el contrario, la principal desventaja de la microdermoabrasión por puntas de diamante radica en que carece del importante factor mecánico originado por el impacto reiterado de los microcristales contra la piel, fenómeno responsable en gran medida de las propiedades regenerativas que se le confieren a esta modalidad terapéutica. Este hecho limita la utilidad del sistema en tratamientos profundos, en los que el mencionado impacto adquiere una importancia superlativa.

Procedimiento

Boquilla del sistema de puntas de diamante

Boquilla del sistema de puntas de diamante

Como medida previa al tratamiento resulta fundamental la realización de una correcta higiene de la zona a tratar; de este modo se evitará el ingreso de partículas de tamaño significativo dentro de las mangueras del equipo, lo que podría obstruirlas. Por otra parte, es necesario aclarar que la microdermoabrasión deberá efectuarse siempre sobre la piel seca, por lo que debe retirarse el excedente del producto empleado durante la higiene. Una vez realizado este procedimiento, resulta útil otorgar a la piel el tiempo necesario para su secado (dos o tres minutos) antes de dar inicio a la terapia.

La realización de un peeling mediante microdermoabrasión contempla el abordaje del territorio epidérmico, no existiendo sangrado. Por tal motivo, este procedimiento puede ser practicado tanto por el médico como por otros profesionales de la estética. Su aplicación determina una exfoliación a nivel local a la que se suma el efecto benéfico del impacto de los microcristales sobre la superficie epidérmica.
La técnica de tratamiento consiste en el deslizamiento de la boquilla sobre la superficie cutánea una determinada cantidad de veces, en diferentes sentidos, hasta alcanzar en dicha zona un color rosado. Es importante no insistir en la abrasión una vez que la piel ha adquirido dicha coloración, ya que este hecho indica la proximidad de la dermis, con el consecuente riesgo de sangrado.

Indicaciones

La microdermoabrasión puede aplicarse con resultados muy favorables durante el abordaje del fotoenvejecimiento y de los distintos signos de involución cutánea, representados principalmente por un engrosamiento epidérmico, aparición de pequeñas arrugas y acentuación de los surcos expresivos. En estos casos, el peeling físico actuará alisando la superficie de la piel y aportando, al cabo de algunas sesiones, una mejor calidad cutánea. Esta modalidad terapéutica suele ser empleada también con fines preventivos, ya que su aplicación regular puede retrasar la aparición de arrugas y demás alteraciones que experimenta la piel con el paso del tiempo.
En el tratamiento de pequeñas cicatrices hipertróficas, a través de la repetición de las sesiones se logra una disminución de su espesor al tiempo que se estimula la regeneración dermo-epidérmica. Sin embargo, la principal indicación de la microdermoabrasión en este plano está representada por las cicatrices hipotróficas (deprimidas), tales como las del acné, herpes o varicela, situaciones en las cuales al combinarse con terapias regenerativas como la Radiofrecuencia otorga excelentes resultados.
En lo que respecta a las manchas cutáneas, es posible la atenuación y hasta la eliminación de ciertas hipercromías. Como ejemplo podemos citar las pequeñas pigmentaciones que aparecen tras la época estival como consecuencia de las prolongadas exposiciones a la radiación solar.

Cuidados post – tratamiento

En lo que respecta a los cuidados posteriores a la microdermoabrasión, la principal medida preventiva que deberá ser considerada es el uso de pantallas o filtros solares inmediatamente después del tratamiento, y en los días posteriores al mismo.

Dinámica de las sesiones

La frecuencia de las sesiones dependerá tanto del objetivo terapéutico como del grado de irritación cutánea manifestado tras la aplicación de la terapia, siendo frecuente la realización de dos aplicaciones semanales en el marco de tratamientos de varias sesiones consecutivas (generalmente 12 a 15) y de una sesión semanal o quincenal para tratamientos complementarios que persiguen como objetivo la prevención del envejecimiento cutáneo.

Precauciones y Contraindicaciones

Precauciones
• Pacientes diabéticos, hemofílicos y con riesgo de sangrado.
• Época estival.

Contraindicaciones

• Procesos acneicos activos.
• Superficies cutáneas que presentan infección.
• Zonas con micosis.
• Eritema cutáneo post-solar.
• Utilización previa de peeling químico de acción profunda.